El frío de los recuerdos…

El frío de los recuerdos del pasado
se siente más que el calor
de nuestro verano,
¿y qué puedo hacer,
si falta tanto para que llegues
y salté sin paracaídas antes de tiempo?
Seguiré esperando el resto de mi vida…

Extraviado…

No sé dónde estoy ni a dónde voy,
no sé que me depara el mañana,
no sé qué hacer con mi vida,
es un desastre,
me siento abandonado por Dios,
por el universo, por el destino,
¿y qué más da tanta
tempestad de los días,
si a tu lado todo es mejor
y por ti veo que en las tinieblas
me sonríe el sol?…

Madrugadas…

Contigo quiero madrugadas llenas de insomnios llenas de platicas hasta el alba, jugar como un par de niños, para acabar haciendo el amor como adolescentes en su primera vez, tomando café o una copa de vino, mirando desde la ventana las estrellas, observando como va llegando el amanecer, tomados de la mano, viajando entre libros de poesía, donde nos identifiquemos con las letras de alguien que, igual que nosotros, se enamoró sin querer…

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